EEUU rebaja del nivel 4 al 3 advertencia de viaje a Venezuela
EEUU recomienda a sus ciudadanos reconsiderar viajar a Venezuela porque hay zonas del país que «siguen siendo peligrosas». La alerta nivel 4 se mantiene en 6 estados que presentan «riesgo elevado»
El Departamento de Estado de EEUU anunció este jueves 19 de marzo que rebaja en un nivel la alerta para viajar a gran parte de Venezuela: pasa de la categoría 4 (No viajar) a la 3 (Reconsidere su viaje).
«Se eliminaron los indicadores de riesgo de «Detención injustificada», «Disturbios» y «Otros». Se añadieron zonas de mayor riesgo. El resumen de la alerta se actualizó para reflejar los cambios en las operaciones de la embajada de Estados Unidos», indica el aviso disponible en la página web del Departamento de Estado.
Las autoridades estadounidenses aseguran que «la situación está mejorando», pero de todos modos recomiendan a sus ciudadanos reconsiderar viajar a Venezuela porque hay zonas del país que «siguen siendo peligrosas», ya que se producen delitos violentos como homicidios, robos a mano armada y secuestros. La alerta nivel 4 se mantendrá activa en estados como Táchira, Amazonas, Apure, Aragua, Guárico y Bolívar.
Washington señala que pese a que está trabajando para reanudar las operaciones de la embajada estadounidense en Caracas, los servicios consulares de rutina permanecen suspendidos. La Unidad de Asuntos de Venezuela, ubicada en la Embajada en Bogotá, sigue funcionando como misión remota hasta la eventual reanudación de las operaciones en Caracas.
Asimismo, advierte que su capacidad para ofrecer servicios de emergencia a los ciudadanos estadounidenses es extremadamente limitada, especialmente si están fuera de la capital.
El Departamento de Estado también recuerda a sus ciudadanos que necesitan una visa para ingresar a Venezuela. Si entran al país sin un permiso válido expedido por las autoridades pertinentes, entonces corren el riesgo de ser detenidos.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





