Diez años, nueve presidentes: Perú se prepara para elegir nuevo mandatario el #12Abr
A la treintena de postulantes presidenciales se le suman más de 10.000 aspirantes al Legislativo, entre los que destacan 130 candidatos a la Cámara de Diputados, cinco al Parlamento Andino y 60 al Senado, que deberán superar un umbral mínimo del 5 % de los votos para acceder a sus puestos
Los peruanos se preparan para acudir a las urnas el próximo 12 de abril en unas elecciones generales que reflejan la prolongada crisis política del país. En menos de una década, Perú ha tenido nueve presidentes, incluidos los que han sido destituidos, renunciado o encarcelados, y la inestabilidad institucional continúa marcando el rumbo de la nación.
Para estos comicios, el censo electoral supera los 27 millones de votantes, un aumento de alrededor del 8 % respecto a 2021, y se inscribieron 35 candidatos presidenciales, un récord que anticipa una fragmentación del voto sin precedentes. Los favoritos, conservadores, apenas superan el 14 % en las encuestas, mientras más del 30 % del electorado permanece indeciso, lo que hace casi inevitable una segunda vuelta el 7 de junio.
Entre los principales contendientes están Keiko Fujimori, quien busca por cuarta vez llegar a la Presidencia, y Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima. Ambos concentran su apoyo en la capital, pero el resultado final dependerá de cómo se comporte el voto en las regiones del sur y en las zonas rurales y mineras, históricamente más alineadas con candidatos que prometen cambios estructurales.
El proceso se sigue con atención internacional, mientras los peruanos enfrentan la decisión de elegir entre un amplio abanico de opciones que mezcla figuras tradicionales, emergentes y con trayectorias cuestionadas, en un escenario donde la fragmentación y la indecisión marcarán el rumbo de la política peruana en los próximos años.
Candidatos en entredicho
Las elecciones del próximo 12 de abril en Perú no solo destacan por el récord de candidatos presidenciales, sino también por la controversia que rodea a buena parte de quienes aspiran a ocupar cargos en la nueva administración y el Congreso. A la treintena de postulantes presidenciales se le suman más de 10.000 aspirantes al Legislativo, entre los que destacan 130 candidatos a la Cámara de Diputados, cinco al Parlamento Andino y 60 al Senado, que deberán superar un umbral mínimo del 5 % de los votos para acceder a sus puestos.
El Jurado Electoral Especial (JEE) señaló que al menos 16 candidatos presidenciales han omitido información relevante en sus hojas de vida: vínculos empresariales, sentencias, cargos previos o antecedentes judiciales. Esto ha reforzado la percepción de que la clase política peruana está en entredicho, en un contexto en el que cuatro expresidentes cumplen actualmente condenas: Martín Vizcarra, Alejandro Toledo, Pedro Castillo y Ollanta Humala, mientras otros como Alberto Fujimori o Pedro Pablo Kuczynski han pasado tiempo entre rejas o bajo arresto domiciliario.
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Entre los casos más sonados, Keiko Fujimori enfrentó cuestionamientos por omisiones en su declaración de empresas; Rafael López Aliaga por no declarar su participación en una inmobiliaria. La mayoría de los señalados alegan errores involuntarios o información desactualizada.
La situación se torna más grave en el Legislativo, donde cerca de 500 aspirantes cuentan con sentencias firmes, incluidos casos de violencia familiar. Entre los partidos con más candidatos condenados destacan Alianza para el Progreso (53), Podemos Perú (33), Fuerza Popular (32), Primero Perú (26) y Perú Libre (22), este último encabezado por Vladimir Cerrón, padrino político del expresidente Castillo y actualmente prófugo de la justicia.
Los antecedentes de algunos aspirantes incluyen delitos como robo, agresión, conducir bajo los efectos del alcohol o amenazas de muerte.
Nunca antes los peruanos habían enfrentado una elección con tanta cantidad de candidatos con cuestionamientos legales y éticos, en medio de una crisis institucional que genera desconfianza, y un electorado que mira con preocupación la corrupción, la inseguridad y el desempleo.
Créditos: Europa Press





