Coordinador de DDHH de Vente Venezuela denuncia persecución en Delta Amacuro
El abogado Orlando Moreno afirmó que Vente Venezuela no se detendrá hasta lograr libertad y democracia «que permita el regreso» de los venezolanos en el extranjero y el «reencuentro» de las familias
Orlando Moreno, coordinador de derechos humanos de Vente Venezuela, denunció el lunes ser víctima de persecución y hostigamiento por parte de presuntos funcionarios policiales apostados a las afueras de su residencia y en actividades políticas en el estado Delta Amacuro.
«Vehículos sin identificación han estado constantemente en mi residencia. Me han estado siguiendo en actividades políticas y de organización ciudadana que estamos realizando en la entidad», afirmó Moreno en sus redes sociales, donde publicó fotos de vehículos negros y personas grabando o tomando fotografías.
El coordinador de Vente aseguró no tener miedo y subrayó que la persecución le «impulsa a alzar la voz mucho más fuerte contra la represión e injusticias» en el país.
Asimismo, dijo que Vente Venezuela no se detendrá hasta lograr libertad y democracia «que permita el regreso» de los venezolanos en el extranjero y el «reencuentro» de las familias.
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Partidos opositores reunidos bajo la Plataforma Unitaria han denunciado que la persecución política no se ha detenido, pese a la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero por fuerzas militares estadounidenses. La semana pasada, Primero Justicia denunció la detención y posterior excarcelación bajo medidas cautelares de Alexis Paparoni, coordinador en el estado Mérida.
Paparoni fue arrestado por funcionarios de la Dgcim cuando se disponía a tomar un vuelo en el aeropuerto de Maiquetía. Al día siguiente fue presentado en tribunales.
Según la organización Justicia, Encuentro y Perdón, 672 personas están detenidas por motivos políticos en el país hasta el 20 de abril. 35 de ellos pertenecen a organizaciones políticas.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





