Contratistas denuncian impagos en CVG Bauxilum: advierten que producción está en riesgo
Contratistas de CVG Bauxilum denunciaron los impagos por parte de la estatal, que van desde los 50.000 dólares hasta los 800.000 dólares. Desde febrero de este año no se les permite el paso a la empresa, donde todavía permanecen instalados equipos y estructuras que forman parte de su patrimonio
Carlos Suniaga | El Pitazo
Representantes de 15 empresas contratistas, en las que trabajan al menos 350 empleados, protestaron este miércoles 22 de julio para reclamar el pago de cuantiosas deudas laborales en la estatal CVG Bauxilum, una compañía vital en la cadena de producción de aluminio en el estado Bolívar.
«Hay deudas que van desde los 50.000 dólares hasta los 800.000 dólares o, incluso, un millón de dólares. Son deudas que se han acumulado durante años, porque nosotros confiamos en la planta y en la gestión administrativa. Confiamos en que si prestábamos el servicio de forma incondicional recibiríamos el pago correspondiente», dijo Richard Matheus, quien es el representante legal de una de las compañías y detalló que entre los afectados hay empresarios con 15 años de trayectoria dentro de la planta.
Matheus dijo que hace cuatro meses recibieron un abono a la deuda. «Después de ese pago, que fue poco, se hizo una reunión y se acordó que el resto de la deuda se pagaría en tres meses, pero eso no ocurrió. Nosotros también tenemos deudas de impuestos con el Seniat y la Alcaldía. Necesitamos poner al día a nuestras empresas», denunció.
Las 15 empresas cuyos contratos fueron suspendidos de manera irregular se encargaban del mantenimiento y suministro de piezas de áreas que son indispensables para la producción en CVG Bauxilum, una compañía estatal que extrae mineral de bauxita y lo transforma en alúmina en grado metalúrgico, lo que representa la materia prima para la fabricación de aluminio.
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«Nosotros realizamos servicio de mantenimiento mayor a los digestores, tanques, molinos, Planta de Cal y desarme de válvulas, entre otras funciones importantes. Bauxilum es una planta de producción continua, es decir, no se puede parar. Nosotros queremos que se honre el compromiso de pago, no estamos pidiendo prestado», argumentó Matheus.
Además, explicó que el acceso a la empresa está restringido para los contratistas: la última vez que pudo entrar a la planta fue el 9 de febrero de 2026. Otros afectados señalaron que fue instalada una alcabala militar y se reforzó la seguridad interna, pero dentro de la planta continúan instalados sus equipos y estructuras que forman parte de su patrimonio.
La importancia de la paralización de servicios esenciales en el mantenimiento de la industria de bauxita en el sur del país radica en la consecuencia que tendrá en otras empresas como Venalum y Alcasa, tal como lo explica Amadeo Godoy, otro de los contratistas.
«Ahorita no se está produciendo ni el 20% de alúmina porque el digestor está en malas condiciones al igual que los molinos y tanques. Si nosotros nos paramos, también se paraliza Venalum y Alcasa. El 13 de marzo el Sebin me llevó a un interrogatorio por mis declaraciones. Entonces, si algo me va a pasar, que Dios me agarre confesado, pero las cosas hay que decirlas como son. Solo estamos tratando de que nos paguen nuestra deuda», alertó el empresario.
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