Con honores y capital social, María Corina Machado cierra gira de Chile
16.000 venezolanos acudieron a la cita con la Nobel de Paz María Corina Machado en Chile, colapsando los alrededores del centro de la ciudad. La líder de la oposición y su equipo delegado fueron invitados especialmente a la toma de posesión del presidente José Antonio Kast
Por Daniel Palacios
Erguida. De blazer gris. Debidamente maquillada. A María Corina Machado no se le observa en la cara los rastros de la clandestinidad, el asedio y de la peligrosa extracción del Gobierno de Estados Unidos de suelo venezolano para proteger su vida. En su paso por Valparaíso y Santiago de Chile en el marco de la toma de posesión de José Antonio Kast, despertó la atención de la prensa internacional, que llenó los pasillos del Hotel Sheraton, en espera de hacer tan si quiera alguna pregunta en rueda de prensa a la ahora Premio Nobel de Paz.
Con palabras de agradecimiento a todos, reconoció sentirse sorprendida de presenciar tan de cerca el traspaso de poder de un liderazgo a otro en Chile. Algo que sigue siendo todo una situación aspiracional y de fecha de concreción incierta en Venezuela, para poner fin a 27 años de chavismo.
«Para algunos puede ser muy predecible que un jefe de Estado se quite la banda presidencial para ponérsela a un candidato electo. Se me paró el corazón, se me heló la sangre. Temblaba de la emoción y de envidia, porque es una imagen por la que muchos venezolanos han dado su vida», recreó la dirigente de la organización Vente Venezuela, quien figuró al lado de su equipo estratégico, que vivió la cárcel como asilo en la Embajada de Argentina. Rescatados también por EEUU: Magalli Meda, Pedro Urruchurtu y Claudia Macero, que integraron con ella la delegación de Venezuela en Chile.
Consultada sobre cuáles son los desafíos del presidente José Antonio Kast de cara a la migración, Machado confesó no haber tenido suficiente tiempo para profundizar en detalles. Pero sí pidió protección para sus connacionales en Chile. «Nosotros hemos puesto el valor de la libertad por encima del valor de la vida. No es un poquitico de una libertad ficticia. Es full libertad. Es full justicia. No queremos menos que eso. Al final el 3 de enero vimos cómo se aplicó la fuerza de la justicia internacional ante una estructura criminal y ustedes aquí en este país lo vivieron con el asesinato del teniente Ronald Ojeda».
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De tiempos inciertos
La fecha exacta sobre su regreso a Venezuela no fue respondida, ante eso que ella define como relatividad del tiempo. Ese que tampoco le permitió definir en Santiago de Chile cuándo el chavismo dejará de ser gobierno. «Tan pronto logremos la transición en Venezuela, los venezolanos regresarán. Obviamente no podrán hacerlo mientras sigan en el poder los criminales que originalmente los obligaron a partir y que siguen en el poder».
Recordó, sin embargo, la activación de tres fases en el proceso de transición en curso liderado por Estados Unidos, que son «tres fases no sucesivas, sino simultáneas. En una comunicación que se envió a un tribunal en EEUU se explicó que este proceso busca agilizar a la transición para que Venezuela pueda acudir a un proceso de legitimación de sus autoridades y un proceso electoral», indicó la expresidente de la ONG Súmate, quien ya se disponía a terminar el encuentro con medios para acudir a un acto honorífico en su nombre en la Universidad del Desarrollo y terminar en el paseo Bulnes con Parque Almagro, en el centro de la ciudad, donde se empezaron a concentrar personas desde el mediodía a una actividad pautada para las 5:00 de la tarde.
Aclamada entre masas
El tránsito lento de las calles Nataniel Cox y la avenida Santa Isabel medían el termómetro de la respuesta positiva a la convocatoria, en pleno corazón de la ciudad. Se calcula, en total, una asistencia superior a las 16.000 personas, proporcional al aforo del Movistar Arena de Santiago y Poliedro de Caracas. «¡Libertad, libertad, libertad!» fue una de las expresiones más resonantes por los venezolanos en Santiago, víctimas del desplazamiento forzado. Ante una multitud que gritaba su nombre, María Corina Machado se presentó en el Paseo Bulnes, ya más cómoda con ropa y zapatos deportivos, después de haber recibido las llaves de la ciudad de Santiago.
Precisó, de esta manera, que durante 16 meses en los que estuvo en clandestinidad «pensaba en este momento en el que los venezolanos libremente nos reencontráramos gritando ‘¡libertad!’. Por eso tenemos una ruta clara para que todos los que han sido forzados a dejar país puedan volver a reencontrarse con sus familias y amigos. ¡Hemos padecido tanto. Nos han quitado tanto y hemos aprendido tanto!», reflexionó frente a los venezolanos.
Sentado en el pasto, entre la vegetación del Paseo Bulnes, estaba Alejandro Ruiz, venezolano del estado Lara quien le pareció casi surreal oír de fondo la voz de Machado mientras su mamá y hermana se hacían espacio entre la multitud para intentar ver a la Nobel de Paz. «No me creo todo lo que hemos pasado. El 3 de enero estaba de visita a mi casa en Barquisimeto cuando nos sorprendió la extracción de Maduro y ahora estoy aquí 3 meses en Santiago viendo a María Corina. Es una emoción muy grande escucharla y verla en el mismo lugar donde nos tocó migrar», expresó el joven larense.
En Venezuela contadora y en Chile conserje, Evangelina Díaz se ubicó lateral a la tarima en Parque Almagro para intentar escuchar a María Corina Machado. «Falté a mi trabajo, consciente de que me lo descontarán a fin de mes, para venir a constatar todo lo que hemos avanzado hasta ahora y decirle a todos que no queremos a Delcy Rodríguez, ni a nada que huela a chavismo. Por algo hubo primarias y María Corina superó el 90%. Matemáticamente ganó», expresó Díaz, caraqueña residenciada en Chile desde 2019.
Entre los asistentes, uno de ellos, tomó el micrófono para recordar el estado de detención de Oswaldo Castillo. Él es uno de los 500 presos políticos que permanecen aún en Venezuela y que Machado mencionó en cada intervención pública para exigir el cierre definitivo de los centros de reclusión y de tortura, en el marco de esta exitosa gira por Chile que demostró todo su credibilidad y capital social. Con ciudadanos y autoridades dispuestos a abrazar y retratarse con ella. Todo lo que en este contexto carece Delcy Rodríguez, incluso bajo la tutela de Donald Trump y Marco Rubio. La transición está en curso.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





