Asamblea Nacional aprueba por unanimidad la reforma petrolera: conozca aquí los cambios
La reforma de la Ley de Hidrocarburos amplía beneficios fiscales y parafiscales, flexibiliza las condiciones económicas de los proyectos y reduce el control parlamentario sobre la constitución de empresas mixtas, abriendo mayores espacios a la participación de operadores privados
La Asamblea Nacional discutió y aprobó por unanimidad la reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocaburos. Este jueves 29 de de enero se dio la segunda discusión del instrumento legal.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, dijo que esta norma «queda sancionada para la historia, para el futuro, para nuestras hijas y nuestros hijos, la ley orgánica de reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos».
La Ley Orgánica de Hidrocarburos entrará en vigencia luego de su publicación en la Gaceta Oficial, excepto los artículos 51, 55, 56, 57, 58 y 59, que entrarán en vigencia una vez transcurran 60 días de la publicacaión.
Esta norma tiene como objeto regular todo lo relativo a la exploración, extracción, recoleccción, transporte, almacenamiento, procesamiento, mejoramiento, refinación, industrialización comercial y aprovechamiento integral de los hidrocarburos bajo los principios de soberanía energética, dominio público de los yacimientos, maximización progresiva de la renta, seguridad jurídica, transparencia contractual, protección ambiental y adecuación a la transición energética.
¿Qué se modifica en la Ley de Hidrocarburos?
El nuevo texto amplía beneficios fiscales y parafiscales, flexibiliza las condiciones económicas de los proyectos y reduce el control parlamentario sobre la constitución de empresas mixtas, abriendo mayores espacios a la participación de operadores privados.
Uno de los ejes centrales de la reforma es la creación de un impuesto integrado de hidrocarburos, que sustituye la lógica tradicional basada en regalías, impuesto sobre la renta y contribuciones especiales. El nuevo tributo establece una alícuota de hasta 15% sobre los ingresos brutos y faculta al Ejecutivo a disminuirla proyecto por proyecto para preservar el llamado «equilibrio económico-financiero». En la Ley anterior no existía un esquema unificado de este tipo y la carga fiscal estaba distribuida entre distintos impuestos y aportes.
La reforma también amplía de forma expresa las exoneraciones fiscales y parafiscales aplicables a las actividades petroleras. El texto aprobado enumera tributos y contribuciones de los que quedarán exentos los proyectos del sector, incluyendo el Impuesto a los Grandes Patrimonios, los aportes previstos en la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI), contribuciones al deporte, a la lucha antidrogas y a la protección de pensiones, así como tributos estadales y municipales. Este conjunto de exenciones no estaba contemplado en la Ley Orgánica de Hidrocarburos de 2006 y representa una reducción significativa de las cargas parafiscales que recaen sobre los operadores.
En materia de regalías, la reforma mantiene el tope de 30% establecido en la legislación vigente, pero refuerza la potestad del Ejecutivo para modificar el porcentaje aplicable a cada proyecto según criterios como la naturaleza de la inversión, la economicidad y la competitividad internacional. El texto vincula de manera explícita estos ajustes a la necesidad de garantizar la viabilidad económica de los contratos, ampliando el margen de discrecionalidad del Ejecutivo en la definición de las condiciones fiscales.
*Lea también: Reforma petrolera abre espacio a privados, reduce controles y flexibiliza regalías
Otro cambio relevante es la ampliación y regulación más precisa de la comercialización directa de hidrocarburos por parte de empresas mixtas y operadores privados. El nuevo articulado fija requisitos en materia de precios de referencia, cumplimiento fiscal y ambiental, y atención del suministro interno. En la ley vigente, la comercialización era una atribución central de las empresas estatales y la participación privada en esta fase estaba más limitada.
La reforma mantiene, además, el recorte al control parlamentario sobre el sector. Mientras la Ley Orgánica de Hidrocarburos exigía autorización de la Asamblea Nacional para la constitución de empresas mixtas y la definición de sus condiciones esenciales, el texto aprobado establece un esquema de autorización presidencial con simple notificación al Parlamento. En la práctica, esto reduce la capacidad del Poder Legislativo para vetar o condicionar nuevas asociaciones estratégicas en la industria petrolera.
El nuevo marco también consolida la apertura a operadores privados en las actividades primarias de exploración y producción. Además de las empresas estatales y las empresas mixtas con mayoría accionaria de la República, la reforma permite que empresas privadas domiciliadas en Venezuela operen mediante contratos con empresas estatales o sus filiales, asumiendo la gestión integral «a su costo, cuenta y riesgo», sin que la empresa estatal contratante responda por sus deudas u obligaciones financieras.
En cuanto a los contratos suscritos bajo la Ley Antibloqueo, la reforma ratifica expresamente su plena validez jurídica y ordena su adecuación al nuevo marco legal sin desmejora de las condiciones pactadas. Este blindaje no existía en la ley original y refuerza la incorporación de esquemas contractuales excepcionales al régimen ordinario de hidrocarburos.
Las disposiciones derogatorias eliminan, además, normas aprobadas entre 2006 y 2009 que reservaban al Estado actividades y servicios conexos a los hidrocarburos y regulaban modelos contractuales específicos de las empresas mixtas, desmontando parte del andamiaje jurídico construido tras la nacionalización petrolera.
Transparencia y rendición de cuentas
El diputado Orlando Camacho, presidente de la Comisión Permanente de Energía y Petróleo, dijo que recibieron más de 120 propuestas para la reforma de la Ley de Hidrocarburos, desde el extranjero, y de parlamentarios de otras bancadas. Aseguró que todas fueron sistematizadas.
Camacho aseguró que con la reforma de esta normativa se «va a cambiar la economia del país y va a hacer grandes transformaciones para nosotros, nuestros hijos, nietos y para el futuro de Venezuela».
Por su parte, el diputado Antonio Ecarri, quien calificó la propuesta de reforma de la Ley de Hidrocarburos como «histórica», señaló que espera que los beneficios no solo sean para las petroleras, sino que aspira que otros sectores de la economía nacional «también sean beneficiados con estos nuevos criterios».
Sin embargo, Ecarri explicó, que a su juicio,un aspecto negativo de la Ley es que deja «excesiva discrecionalidad en manos de un solo funcionario, que trae como consecuencia la corrupción y, por supuesto, daños», que aseguró ha dejado a varios directivos de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) presos.
En ese sentido, el diputado por la Alianza del Lápiz propuso dos disposiciones finales: «Transparencia y rendición de cuentas» para que en el país haya seguridad jurídica para las empresas.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





