A Chevron le parece insuficiente la nueva ley de hidrocarburos aprobada por el chavismo
El CEO de la petrolera Chevron afirmó que aún hay incertidumbre en la legislación venezolana que limita inversiones a gran escala. La empresa produce cerca de una cuarta parte del crudo del país y presiona por cambios fiscales y arbitraje internacional
La petrolera estadounidense Chevron observa avances en la producción de crudo en Venezuela, pero advierte que todavía faltan cambios clave en la legislación para atraer inversiones de mayor escala. Durante su intervención en la conferencia energética CERAWeek en Houston, el director ejecutivo de la compañía, Mike Wirth, señaló que persisten vacíos legales y condiciones poco claras que frenan el interés de inversionistas internacionales. «Hay cosas que aún deben ocurrir para incentivar la inversión al nivel que la gente quisiera ver», afirmó Wirth, según declaraciones recogidas por Reuters.
Chevron es actualmente el principal socio extranjero de Pdvsa y produce alrededor de 250.000 barriles diarios, lo que representa cerca de una cuarta parte de la producción total del país. Ese aumento ocurre en un contexto de renovado interés internacional por el sector energético venezolano, tras cambios políticos y el impulso de Washington para reactivar la industria.
Sin embargo, el propio Wirth advirtió que el crecimiento tiene límites si no se ajusta el marco legal. La empresa considera que la legislación vigente todavía presenta ambigüedades, especialmente en materia fiscal. «En un extremo hay inversiones que resultan atractivas; en otro, proyectos que probablemente no lo serían. Hay discrecionalidad y cierta incertidumbre en la ley que debería ajustarse», explicó.
En enero, la Asamblea Nacional aprobó una reforma a la ley de hidrocarburos que amplió el margen de acción de las empresas extranjeras. Entre otros aspectos, permite mayor autonomía operativa, la posibilidad de comercializar el crudo y la subcontratación de proyectos, además de reducciones de regalías en ciertos casos.
No obstante, el propio diseño de la norma deja aspectos abiertos. Según fuentes citadas por Reuters, aún falta definir esquemas tributarios específicos por tipo de proyecto, así como incentivos más claros para nuevas inversiones.
Uno de los puntos más sensibles para las empresas es el acceso a arbitraje internacional para resolver disputas contractuales, una garantía que consideran clave tras años de conflictos legales en el sector energético venezolano.
La reforma petrolera aprobada por el chavismo habilita el uso de mecanismos alternativos de resolución de controversias, como la mediación y el arbitraje independiente, aunque no elimina la jurisdicción de los tribunales venezolanos.
Presión empresarial y cautela oficial
Socios de Pdvsa, incluida Chevron, han presionado tanto a Washington como a Caracas para avanzar en nuevas modificaciones que permitan mayor seguridad jurídica, reducción de impuestos y reglas más estables para proyectos de gran escala .
Sin embargo, la administración de Nicolás Maduro ha mostrado reticencia a abrir una nueva reforma estructural de la ley de hidrocarburos, considerada el eje del sector, y ha priorizado otras iniciativas como cambios en la legislación minera, publica Reuters.
Esa cautela, sumada a la falta de definiciones concretas, mantiene en pausa decisiones de inversión más ambiciosas, pese al interés internacional por reactivar la industria petrolera venezolana.
El debate ocurre en un momento en que Venezuela intenta reposicionarse en el mercado energético global, en medio de tensiones geopolíticas que han elevado la demanda por nuevas fuentes de suministro.
Aunque hay señales de recuperación en la producción y en las exportaciones, analistas coinciden en que la reactivación sostenida del sector dependerá menos de anuncios políticos y más de reglas claras, estables y verificables para los inversionistas.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





